TODO ESTÁ ESCRITO

Lo que les voy a mostrar a continuación es lo más increíble que he visto en mi vida, y no entiendo cómo es posible que estemos hablando de otras cosas y no de esto que es La Revelación Más Importante Del Universo. Si entienden inglés vean este trozo de vídeo que les pongo a continuación, y si no salten directamente al texto de después en el que les explico de qué va el asunto:


Link para ver el vídeo

Hace un par de semanas estaba viendo este (como siempre) fantástico vídeo del (siempre) maravilloso canal History of the Universe, y cuando llegué al final del trozo que les acabo de poner me quedé con la boca abierta porque no me podía creer lo que acababa de oír. Le di para atrás para asegurarme de que no me estaba equivocando, vi que efectivamente la cosa era así, paré el vídeo en este momento y me quedé un rato pensando, mirando a la nada y diciendo "no puede ser".


Primero voy con lo que el vídeo dice:


Cuando uno enciende una linterna, o cualquier fuente de luz emite luz (fotones), lo que piensas es que la luz sale y luego ya llegará a donde tenga que llegar. Los fotones salen de tu linterna y chocan contra la pared, y si no contra tu mano, y si no contra lo que sea: tú piensas que la luz sale como quien tira una piedra, es decir tú la lanzas sin pensar en dónde va a caer (y el lugar donde vaya a caer no tiene nada que ver con el hecho de lanzarla). Normal, ¿verdad? Pues agárrense a la silla, porque la luz no funciona así.

En este trozo de vídeo se explica que, según lo que hemos aprendido con la Mecánica Cuántica, una fuente de luz NO emite la luz hasta que ya tenga claro dónde va a caer. No es como la piedra, que la lanzas y ya está: el fotón solo sale cuando ya tiene "contratado" un punto de llegada, y si no no puede salir. La cosa funciona así: un electrón de salida (el que lanza el fotón, y que es parte de un átomo cualquiera) para lanzar su fotón al espacio tiene que encontrar un electrón que lo vaya a recibir, y ese electrón de llegada (que también está en su correspondiente átomo) tiene que "aceptar" que va a recibir ese fotón. Si y solo si ese acuerdo entre los dos puntos se produce (el electrón de salida y el electrón de llegada), entonces el de salida lo manda y cuando le toque el de llegada lo recibe.

Pero ojo, porque hablamos de "entonces" y eso es incorrecto, porque hay dos "entonces". Igual que la piedra tarda unos segundos en llegar desde tu mano hasta el sitio donde impacte, el fotón tardar un cierto tiempo en salir desde su electrón de origen (vamos a llamarlo Manolo) hasta que llega a su electrón de destino (vamos a llamarlo José Luis). Así que no solo Manolo y José Luis están cada uno en su lugar del espacio, sino también en su momento del tiempo. Porque el espaciotiempo es una misma cosa, amigos. Y esperen que lo fuerte viene ahora.

Agárrense a la silla: no es que el contrato se firme entre dos electrones (Manolo y José Luis) que están en distintos puntos del espacio, sino tambien del tiempo. Así que "cuando" Manolo lanza su fotón, José Luis todavía no ha aceptado su parte del acuerdo. Manolo sabe que José Luis va a aceptar el fotón cuando le llegue, pero eso aún no ha sucedido porque José Luis lo aceptará en su propio "cuando", o sea en el momento futuro del impacto. El acuerdo se cierra, todo está ok, Manolo recibe su confirmación en el pasado (en su "cuándo") aunque José Luis aún no sepa nada de todo esto, Manolo lo manda, y cuando José Luis recibe el fotón en el futuro (en su propio "cuando") firma el acuerdo y recibe el fotón acordado.

Para poner un ejemplo de lo loco que es todo esto y siguiendo el del vídeo, cuando tú esta noche mires desde tu ventana hacia el cielo y veas una estrella que está por ejemplo a un millón de años luz, lo que va a pasar es que un electrón Manolo que estaba en esa estrella hace un millón de años sabía que tu ojo estará esta noche mirando justo en esa dirección y que por tanto un electrón José Luis que estará hoy en tu retina va a recibir esa partícula de luz. Manolo desde la estrella en el pasado y José Luis en tu ojo esta noche se pusieron-pondrán de acuerdo en ese intercambio, la transacción se completará (empezó hace un millón de años y acabará esta noche), y tú verás que en ese trozo de cielo hay un puntito iluminado.


Ok, y si todo esto ya les ha parecido tremendo, no es nada en comparación con la aún más tremenda consecuencia lógica que se desprende de este conocimiento:


Si Manolo ya sabía hace un millón de años que tú ibas a mirar justo esta noche y justo en esa dirección hacia donde estaba la estrella entonces para que José Luis recibiera la luz y tú pudieras verla, y esto está totalmente cerrado y es imposible que suceda de otra manera porque el contrato está hecho, también es imposible que tú no mires esta noche a las estrellas. No es que tú decidas no mirarlas, es que no lo vas a decidir porque no puedes. El contrato estará hecho, tu electrón José Luis que tienes en el ojo va a firmar en su "cuándo", y por eso que va a pasar sí o sí en el futuro es por lo que Manolo hizo lo que hizo entonces.


Así que hay que aceptarlo: la realidad está escrita y tú no la puedes cambiar. ¿Viajar al pasado y cambiar la historia, haciendo que algo que pasó ya no pase? ¿Matar a tu abuelo? Olvídalo. El Universo es determinista, el libre albedrío no existe (en el sentido de que desde el pasado se puede saber lo que vas a hacer esta noche, y no puedes no hacerlo), y la Mecánica Cuántica responde así a lo que viene a ser La Gran Pregunta de la Filosofía, cumpliendo el propósito último de esta: las cosas son como son porque no pueden ser de otra manera. Cierren las facultades.