Dame la mano y cierra los ojos
Cuando las nutrias duermen flotando en el agua entrelazan sus manos para quedarse juntas y que a ninguna se la lleven las corrientes. Tan curioso como enternecedor, ¿verdad?
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Animales
Profesiones de riesgo: japonés
Si uno le da hacia adelante se salta parte del vídeo creo que se perderá gran parte de la gracia (que está en que las cosas cada vez son peores) y no será lo mismo; yo lo he visto tranquilamente esta madrugada mientras desayunaba y primero me fue saliendo alguna sonrisita con las penalidades de estos pobres concursantes, luego con algunos porrazos me tenía que reír directamente, y ya con el descacharrante final tuve que reprimirme entre lágrimas la carcajada para no despertar a los vecinos. Les recomiendo tomarse 10 minutitos de buen humor en medio de su día de trabajo y verlo completo:
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Humanos
La fría mano de la muerte
Es absolutamente impresionante ver cómo la estalactita va creciendo y congelando todo lo que toca... No dejen de verlo completo y a toda pantalla, espectacular:
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Naturaleza
Videochat erótico
Les confieso que sobre esta foto hay dos cosas que me da miedo imaginar: una, lo que se verá por esa cámara; y otra, por qué estará sentada sobre una toalla...
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El lado malo
El maestro de las sombras
Para conocer algo mejor a Kumi Yamashita pueden ir a su web o también leer -en inglés- sobre él, y de paso ver algunas otras imágenes, en la maravillosa Minimalissimo.
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Multimedia
Me equivoqué
Depeche Mode: Wrong
El mayor error de mi vida lo cometí cuando tenía 15 años. Fue tan grave que ha marcado el resto de mis días hasta hoy, quitándome (ahora lo sé) mucha felicidad durante 24 años; ahora estoy trabajando duro y preparando sacrificios para tener alguna posibilidad de arreglar las cosas en el futuro, pero de momento me ha fastidiado la mitad de mi vida y lo que me queda hasta que lo consiga... En caso de que pueda, que no será fácil y podría tardar bastantes años más.
¿Y qué puede ser eso tan terrible? ¿Es algo extraordinario? ¿En qué situación tan decisiva me pude ver cuando solo era un adolescente, que estoy pagando las consecuencias aún hoy? Pues miren, en algo tan inocente como elegir los estudios equivocados para la profesión equivocada.
Estaba hablando hace solo unos días con un amigo de esto: él es un científico fuera de serie en su campo, un primera línea mundial (no estoy exagerando) que por ejemplo me contaba mientras dábamos un paseo que acaba de publicar un artículo en una de las revistas internacionales más prestigiosas de su profesión conjuntamente con el especialista número uno del mundo en su sector. Y ¿saben qué? Un tipo como él, que ha conseguido las mayores metas profesionales posibles, está preparándose para empezar el año que viene a estudiar otra cosa y así en el futuro poder dejarlo todo y dedicarse a algo totalmente diferente, que ahora sabe que es lo que realmente le gusta. ¡Alucinante!
Como los dos estamos ya enfilando los 40, ¿podría ser que tuviéramos la crisis de la mediana edad y por eso nos dé por pensar estas cosas? Cada uno ha trabajado muchos años en lo suyo, ha tenido éxito y ha llegado hasta donde se puede llegar en su trabajo, y quizá esto no sea más que un "¿y ahora qué?" que nos haga buscar nuevos alicientes para el futuro. Pero curiosamente a él le pasa como a mí: identifica exactamente el momento de su vida en el que tomó decisiones que le llevaron por el camino equivocado, y aunque a ambos tampoco se puede decir que nos haya ido mal, en nuestra conversación coincidíamos en que hicimos una elección que iba contra lo que en el fondo realmente queríamos. No, no se trata de crisis de edad sino de abrir los ojos y ahora, con la madurez y la experiencia, examinar nuestros actos y sacar conclusiones.
También estaba de acuerdo conmigo en que, en aquel momento de su vida, lo que le habría hecho mucha falta hubiera sido la orientación de alguien que pudiera ayudarle. Los dos tuvimos al típico "orientador profesional" en el colegio, el tutor que tiene una charla contigo de cinco minutos, y a ninguno le sirvió para nada salvo para saltarse una clase; pero no tuvimos una guía, a alguien con experiencia (por ejemplo, la que nosotros tenemos ahora) para ayudarnos a conocer cómo eran en la práctica las profesiones y las opciones que en ese momento manejábamos y que sobre todo nos hiciera descubrir nuestra verdadera vocación.
Si yo hoy tuviera que hacerme cargo de un adolescente de 15 años que está a punto de hacer su primera gran elección en la vida (la rama de bachillerato que va a estudiar) intentaría no limitarme a una charla de cinco minutos. Le preguntaría por su intereses, trataría de ayudarle a distinguir las aficiones pasajeras de lo que podría ser una auténtica vocación, le animaría a buscar aplicaciones prácticas de esas preferencias (los trabajos a los que podría dedicarse), y cuando tuviera algunas ideas concretas intentaría ponerle en contacto con profesionales del ramo o todavía mejor ir a algunos centros de trabajo donde hay gente desempeñando esos puestos que le interesan. Me tomaría el tiempo que hiciera falta: un mes, tres meses, un año... Y volvería a empezar todas las veces que hicieran falta si en algún momento llegábamos a la conclusión de que lo que descubríamos no le llenaba. Después de 24 años caminando en la dirección equivocada les puedo garantizar que la inversión compensa y que cualquier esfuerzo es poco... Pero lo más importante de todo: si yo ayudara a un joven a dar el primer gran paso, le insistiría sobre todo en que, si en algún momento de su vida futura, siente que lo es feliz haciendo lo que hace, siempre tendrá derecho a dejarlo todo y empezar de nuevo. Por mucho que le cueste, por muchos problemas que le traiga: su vida es su responsabilidad y solo suya.
Aún así todos somos humanos, nos equivocamos con libertad y tenemos que hacernos responsables de nuestras decisiones; pero es que un chico de 15 años no está preparado para elegir su vida por sí solo. Si mete la pata que la meta y que lo pague, pero al menos todos deberíamos tener derecho a que los adultos que tenemos cerca y quieren lo mejor para nosotros nos echen una mano en lo posible. Mi amigo y yo tenemos la suerte de que aún nos es posible cambiar, por supuesto a base de disciplina y sacrificios; pero ¿cuántas personas sienten que son extraños en sus vidas y ya no se ven capaces de escapar a las responsabilidades y los compromisos que les hipotecan?
Yo no soy padre y (afortunadamente) nunca lo seré, y espero que jamás tenga que hacerme responsable de nadie más que de mí mismo; pero quería compartir esta reflexión con ustedes porque supongo que la mayoría sí está o estará en esa circunstancia, o bien conoce a alguien que se verá en el trance. Piensen sobre ello y tomen sus decisiones... Como adultos.
El mayor error de mi vida lo cometí cuando tenía 15 años. Fue tan grave que ha marcado el resto de mis días hasta hoy, quitándome (ahora lo sé) mucha felicidad durante 24 años; ahora estoy trabajando duro y preparando sacrificios para tener alguna posibilidad de arreglar las cosas en el futuro, pero de momento me ha fastidiado la mitad de mi vida y lo que me queda hasta que lo consiga... En caso de que pueda, que no será fácil y podría tardar bastantes años más.
¿Y qué puede ser eso tan terrible? ¿Es algo extraordinario? ¿En qué situación tan decisiva me pude ver cuando solo era un adolescente, que estoy pagando las consecuencias aún hoy? Pues miren, en algo tan inocente como elegir los estudios equivocados para la profesión equivocada.
Estaba hablando hace solo unos días con un amigo de esto: él es un científico fuera de serie en su campo, un primera línea mundial (no estoy exagerando) que por ejemplo me contaba mientras dábamos un paseo que acaba de publicar un artículo en una de las revistas internacionales más prestigiosas de su profesión conjuntamente con el especialista número uno del mundo en su sector. Y ¿saben qué? Un tipo como él, que ha conseguido las mayores metas profesionales posibles, está preparándose para empezar el año que viene a estudiar otra cosa y así en el futuro poder dejarlo todo y dedicarse a algo totalmente diferente, que ahora sabe que es lo que realmente le gusta. ¡Alucinante!
Como los dos estamos ya enfilando los 40, ¿podría ser que tuviéramos la crisis de la mediana edad y por eso nos dé por pensar estas cosas? Cada uno ha trabajado muchos años en lo suyo, ha tenido éxito y ha llegado hasta donde se puede llegar en su trabajo, y quizá esto no sea más que un "¿y ahora qué?" que nos haga buscar nuevos alicientes para el futuro. Pero curiosamente a él le pasa como a mí: identifica exactamente el momento de su vida en el que tomó decisiones que le llevaron por el camino equivocado, y aunque a ambos tampoco se puede decir que nos haya ido mal, en nuestra conversación coincidíamos en que hicimos una elección que iba contra lo que en el fondo realmente queríamos. No, no se trata de crisis de edad sino de abrir los ojos y ahora, con la madurez y la experiencia, examinar nuestros actos y sacar conclusiones.
También estaba de acuerdo conmigo en que, en aquel momento de su vida, lo que le habría hecho mucha falta hubiera sido la orientación de alguien que pudiera ayudarle. Los dos tuvimos al típico "orientador profesional" en el colegio, el tutor que tiene una charla contigo de cinco minutos, y a ninguno le sirvió para nada salvo para saltarse una clase; pero no tuvimos una guía, a alguien con experiencia (por ejemplo, la que nosotros tenemos ahora) para ayudarnos a conocer cómo eran en la práctica las profesiones y las opciones que en ese momento manejábamos y que sobre todo nos hiciera descubrir nuestra verdadera vocación.
Si yo hoy tuviera que hacerme cargo de un adolescente de 15 años que está a punto de hacer su primera gran elección en la vida (la rama de bachillerato que va a estudiar) intentaría no limitarme a una charla de cinco minutos. Le preguntaría por su intereses, trataría de ayudarle a distinguir las aficiones pasajeras de lo que podría ser una auténtica vocación, le animaría a buscar aplicaciones prácticas de esas preferencias (los trabajos a los que podría dedicarse), y cuando tuviera algunas ideas concretas intentaría ponerle en contacto con profesionales del ramo o todavía mejor ir a algunos centros de trabajo donde hay gente desempeñando esos puestos que le interesan. Me tomaría el tiempo que hiciera falta: un mes, tres meses, un año... Y volvería a empezar todas las veces que hicieran falta si en algún momento llegábamos a la conclusión de que lo que descubríamos no le llenaba. Después de 24 años caminando en la dirección equivocada les puedo garantizar que la inversión compensa y que cualquier esfuerzo es poco... Pero lo más importante de todo: si yo ayudara a un joven a dar el primer gran paso, le insistiría sobre todo en que, si en algún momento de su vida futura, siente que lo es feliz haciendo lo que hace, siempre tendrá derecho a dejarlo todo y empezar de nuevo. Por mucho que le cueste, por muchos problemas que le traiga: su vida es su responsabilidad y solo suya.
Aún así todos somos humanos, nos equivocamos con libertad y tenemos que hacernos responsables de nuestras decisiones; pero es que un chico de 15 años no está preparado para elegir su vida por sí solo. Si mete la pata que la meta y que lo pague, pero al menos todos deberíamos tener derecho a que los adultos que tenemos cerca y quieren lo mejor para nosotros nos echen una mano en lo posible. Mi amigo y yo tenemos la suerte de que aún nos es posible cambiar, por supuesto a base de disciplina y sacrificios; pero ¿cuántas personas sienten que son extraños en sus vidas y ya no se ven capaces de escapar a las responsabilidades y los compromisos que les hipotecan?
Yo no soy padre y (afortunadamente) nunca lo seré, y espero que jamás tenga que hacerme responsable de nadie más que de mí mismo; pero quería compartir esta reflexión con ustedes porque supongo que la mayoría sí está o estará en esa circunstancia, o bien conoce a alguien que se verá en el trance. Piensen sobre ello y tomen sus decisiones... Como adultos.
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Visiones de un cíclope
Sexy, sexy
Esto se lo digo en serio: si yo fuera uno de esos pervertidos que meten mano a las mujeres en el transporte público, después de ver esta foto (y cuando dejaran de sangrarme los ojos) durante el resto de mi vida iría a todas partes en taxi por miedo a cruzarme algún día con esta "víctima"...
(Dedicado a Linda, para que desde ahora al mirar a su alrededor le parezca que el ambiente de su lugar de vacaciones no está tan mal después de todo)
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El lado malo
El cambiazo
Atención a lo que ocurre en este vídeo: un desconocido te pregunta algo por la calle, a media conversación te lo cambian por otra persona y tú sigues hablando sin enterarte. Curioso, ¿eh?
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(Vía Psicoteca)
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Humanos
¿Círculos amarillos o hexágonos azules?
Mira fijamente a la cruz en el centro de la imagen:
Y cuando desaparezcan los círculos verás los "hexágonos fantasma". ¿Por qué ocurre esto? La explicación vía Fogonazos.
Y cuando desaparezcan los círculos verás los "hexágonos fantasma". ¿Por qué ocurre esto? La explicación vía Fogonazos.
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Multimedia
Algunos links buenos
No se pierdan la selección de hoy, que encontrarán cosas muy interesantes:
- Para nuestros lectores españoles, algo MUY importante de saber la próxima vez que vayan al supermercado: un estudio de la asociación de consumidores dice qué marcas de leche son buenas y cuáles malas. Se van a sorprender.
- La foto de arriba es de un método para que, a partir de una foto normal, uno pueda meterle un objeto virtual y que todo quede perfecto como si existiera en la realidad. Vayan a la web; y sáltense el texto en inglés, simplemente denle al play en el vídeo y verán que el resultado es alucinante.
- Si son muy aprensivos esto les va a preocupar más que otra cosa, pero creo que es interesante porque saber dónde hay más microbios en una casa les servirá para cambiar a mejor algunos detalles de su vida cotidiana. Yo lo he hecho, por ejemplo ahora al lavar la fruta la seco con servilletas de papel y no con el trapo de la cocina...
- Curioso este detalle sobre el atractivo sexual masculino en las fotos.
- Y termino con esto que, si les gusta el tema del retoque digital o simplemente quieren aprender cómo mejorar sus fotos, lo encontrarán tan interesante como yo: el canal de Yeray sobre Photoshop tiene unos videotutoriales muy didácticos y en los que descubrirán muchos trucos muy buenos. No creo que llegue nunca al nivel de milagros que hacen algunos profesionales cuando retocan las fotos de las modelos eliminando defectos y mejorándolas hasta hacerlas mujeres imposibles, pero sí que yo al menos le sacaré partido a lo que he aprendido...
- Para nuestros lectores españoles, algo MUY importante de saber la próxima vez que vayan al supermercado: un estudio de la asociación de consumidores dice qué marcas de leche son buenas y cuáles malas. Se van a sorprender.
- La foto de arriba es de un método para que, a partir de una foto normal, uno pueda meterle un objeto virtual y que todo quede perfecto como si existiera en la realidad. Vayan a la web; y sáltense el texto en inglés, simplemente denle al play en el vídeo y verán que el resultado es alucinante.
- Si son muy aprensivos esto les va a preocupar más que otra cosa, pero creo que es interesante porque saber dónde hay más microbios en una casa les servirá para cambiar a mejor algunos detalles de su vida cotidiana. Yo lo he hecho, por ejemplo ahora al lavar la fruta la seco con servilletas de papel y no con el trapo de la cocina...
- Curioso este detalle sobre el atractivo sexual masculino en las fotos.
- Y termino con esto que, si les gusta el tema del retoque digital o simplemente quieren aprender cómo mejorar sus fotos, lo encontrarán tan interesante como yo: el canal de Yeray sobre Photoshop tiene unos videotutoriales muy didácticos y en los que descubrirán muchos trucos muy buenos. No creo que llegue nunca al nivel de milagros que hacen algunos profesionales cuando retocan las fotos de las modelos eliminando defectos y mejorándolas hasta hacerlas mujeres imposibles, pero sí que yo al menos le sacaré partido a lo que he aprendido...
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En la red
El último grito en imagen personal
Nuestros lectores habituales recordarán las entradas que he dedicado a esa moda que últimamente se ha puesto de moda entre los subnormales jóvenes de sacar los labios en las fotos, lo que se suele llamar poner cara de pato, para dar la apariencia de que tienen la cara más estilizada (aquí están las galerías anteriores: una, dos y tres). Pues bien, sumando esto a la otra tendencia moderna de maquillarse con Nutella crema bronceante para parecer más morenos tenemos esto:
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Humanos
No es lo que parece
Fíjense bien...
(Visto en FB Spin, página que descubrí gracias a Yeray y a la que desde entonces estoy suscrito)
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La belleza de la destrucción
Las fotos en grande con algo de información y el resto de imágenes de la galería, en La Historia con mapas.
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